Asociación Amala - Historia del cannabis - Cannabis medicinal en Murcia
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Historia del Cannabis

Actualmente no está permitido ningún uso autorizado del cannabis en España, ni siquiera el uso terapéutico. Se permite el autoconsumo y autocultivo pero sin autorización ni control. No obstante, es obvio que existe un importante movimiento en el uso del cannabis medicinal a nivel mundialPor ello es importante repasar la historia del cannabis para que se conozca bien y así poder valorar esta planta desde un punto de vista histórico.

Debido a varios motivos como la prohibición del cultivo, la falta de información en el uso del cannabis, el descontrol de los principios activos que se consumen y un largo etcétera, hacen difícil un control en la materia que permita un seguimiento de su uso.

 

Por ello, la Asociación amala con la intención de disminuir los riesgos asociados al consumo por parte de los pacientes que consumen o pretenden consumir cannabis, sobre todo con finalidades terapéuticas, facilitamos toda la información posible que minimice estos daños y ayude a la calidad de vida de estas personas. Cada vez toma más importante esta labor por el aumento del consumo a nivel nacional tanto en casos lúdicos como terapéuticos.

 

Amala no pretende ni efectúa apología del cannabis ni incitación a su consumo. Nuestra asociación ofrece información para un uso responsable con ayuda de profesionales en la materia como Smoking Map.

 

Hasta que llegue el ansiado momento en el cual el cannabis esté regulado en nuestro país, la información no ocupa lugar. La planta de la vida tiene muchas formas de uso, a continuación damos un breve repaso de la historia del cannabis con enlaces externos de alimentación, uso médico, uso tópico, formas de uso, el beneficio de los terpenos, la importancia de analizar lo que consumimos y mucho más.

¿Qué es el cannabis?

La cannabis sativa es una planta herbácea anual de cuyas inflorescencias femeninas se obtiene la marihuana y el hachís. La marihuana se compone de hojas y flores secas, mientras que el hachís es obtenido de la resina de la planta. Su aspecto es el de una pasta más o menos dura y aceitosa, el color varía del marrón al negro. Estas sustancias contienen cantidades variables de THC (una de las sustancias activas del cannabis). Las formas habituales de consumo son fumarlo o ingerirlo. Diferentes tipos de cannabis producen diferentes efectos, desde sedante a estimulante.

 

¿Cuáles son los datos aproximados de consumo de Cannabis?

 

Todo tipo de gente. Sólo en España lo consumen habitualmente más de 2,5 millones de personas, a los que habría que sumar los aproximadamente 1,5 millones de consumidores ocasionales. No existe un tipo fijo de consumidor, como es normal en un grupo tan grande y se encuentran consumidores de todas las edades y todas las clases sociales. Numerosas personalidades de todos los ámbitos son y han sido consumidores de cannabis, desde Baudelaire hasta…


¿Es cierto que el Cannabis se utilizaba hace millones de años?

En esta entrada de la Historia del Cannabis, resaltamos su uso al menos desde el comienzo del Neolítico (8.000 antes de Cristo) por razones medicinales, por sus propiedades psicoactivas y también por su fibra flexible, ideal para hacer papel o tejidos, además de por sus semillas, muy nutritivas por su aceite. En general, el uso de la planta continuó sin grandes problemas hasta finales de los años 30, en los que comenzó su prohibición tras una amplia campaña propagandística.

 

¿porqué y cuando se prohibió el Cannabis?

 

Para destacar esta pregunta es más recomendable documentarlo de una forma más amena. Os dejamos enlace de un video bajo el nombre «Historia de la prohibición del cannabis»

Eterna pregunta, ¿puede el Cannabis crear dependencia?

 

No. No existe ninguna respuesta del cuerpo que se pueda traducir como un síndrome de abstinencia. Esto ocurre porque, a diferencia de otras drogas como el alcohol, el THC no se disuelve en agua, sino que se acumula en el organismo en forma de grasas y de esta manera no desaparece drásticamente del cuerpo, evitando así el síndrome. Sobre loa dependencia psicológica, toda actividad placentera genera deseos de repetirla, desde fumarse un porro hasta comerse una pierna de cordero o hacer puenting. Además es científicamente imposible (se cree que para llegar a la sobredosis habría que fumar entre 20 y 40.000 porros del tirón).


¿El cannabis lleva a las drogas duras?

 

Ni predispone al consumo de drogas duras ni es cierto eso de que “se empieza por los porros y se acaba con la heroína”. La primeras drogas que se consumen son el alcohol y el tabaco, pero nadie les echa la culpa de la escalada. Otra cosa es que, debido a la Prohibición imperante, quienes venden Cannábis suelen vender otras sustancias, más peligrosas para el organismo. En este sentido, uno de los éxitos de la política de normalización holandesa es la separación de mercados entre los de consumidores de drogas blandas y duras.


Sobre un tema de actualidad ¿genera violencia el consumo del cannabis?



No, al menos no comparada con toda la que generan los consumidores compulsivos de alcohol durante un fin de semana.

 

¿Qué efectos negativos sobre la salud tiene el Cannabis?

 

No está demostrado científicamente ninguno de los efectos a largo plazo que se le atribuyen (matar neuronas, provocar psicosis, etc.). Inhalar por combustión junto con los componentes tóxicos del tabaco no es para nada saludable. Sobre los efectos negativos de “fumarse un porro” (con tabaco) sin duda, lo más perjudicial es el propio tabaco.


¿Puede tener efectos positivos sobre la salud?

Sí. Desde muy antiguo se conocen los efectos terapéuticos de la planta. Es antiinflamatoria, analgésica, proporciona relax muscular, un sueño profundo y devuelve el apetito, además de ayudar a controlar vómitos, nauseas y los dolores y desarreglos de la menstruación. Recordamos que los posibles efectos positivos sobre una enfermedad debe ser valorado por especialistas en la materia. No obstante, para expandir el conocimiento sobre los efectos del cannabis se puede acceder a una documentación sobre este tema desarrollada por el Dr García de Palau.

 

¿Cuáles son los otros cannabinoides del cannabis?

 

El fitocannabinoide más habitual, además de THC, es el cannabidiol (CBD). Antes era común en las razas de cannabis autóctonas procedentes de Afganistán y Marruecos, por ejemplo, pero ha desaparecido en gran parte del cannabis recreativo. También está presente en las fibras de cáñamo y en algunos tipos de semillas, pero generalmente en cantidades bajas. En el ámbito medicinal, el CBD ha recibido una creciente atención debido a sus muchas propiedades terapéuticas que incluyen el alivio del dolor y los beneficios anti-inflamatorios, sin provocar intoxicación o sedación. También reduce los efectos secundarios del THC cuando se administran juntos, en concreto la ansiedad y la taquicardia. Tomados juntos, los dos componentes pueden dan lugar a sinergia en muchas aplicaciones.

Otro componente del cannabis de interés es el tetrahidrocannabivarín (THCV), que tradicionalmente se encuentra en pequeñas cantidades en las variedades químicas de cannabis de África Meridional. Actualmente se encuentra bajo investigación como tratamiento para el síndrome metabólico, considerado a menudo como preludio del desarrollo de diabetes tipo II.

Entre otros fitocannabinoides bajo investigación figuran el cannabigerol (CBG) para el cáncer de próstata, y el cannabidivarín (CBDV) para la epilepsia.

 

¿Tienen importancia y sinergia los terpenos?

Las abundantes pruebas apoyan que estos componentes de baja concentración influyen sobre los fitocannabinoides en los preparados totales de cannabis por adición de sus propios beneficios terapéuticos o por disminución de los efectos secundarios del THC. Digno de especial mención son el limoneno, de conocidos efectos antidepresivos, el pineno, que atenúa los déficit de memoria a corto plazo generados por el THC, el mirceno, que es sedante, y el beta-cariofileno, que estimula el receptor no psicoactivo CB2 provocando efecto antiinflamatorio y analgésico. Futuras investigaciones dilucidarán la importancia relativa de estos agentes en los diversos preparados de cannabis. Existe mucha información respecto a los tipos de terpenos y sus características.

¿Cómo elegir una variedad de cannabis medicinal?

Desde la asociación amala trabajamos estrechamente con laboratorios para valorar que variedades pueden considerarse medicinales. Es una labor muy costoso tanto en el aspecto económico como de desarrollo. Hemos analizado muchas variedades en cannabinoides, terpenos y acción genética. Al final llegamos al mismo camino, es un médico especialista quien debe declarar qué uso es recomendable para cada paciente o enfermedad.

Nuestra labor como asociación es realizar todo el I+D que sea posible con las donaciones y aportaciones recibidas y así poder ayudar al paciente en proporcionarle la variedad más adaptada a sus necesidades.

 

Básicamente elegir una variedad de cannabis medicinal, es tener una comprensión básica de las diferencias entre las variedades indica y sativa en cuanto a su aplicación médica. Todo el cannabis psicoactivo contiene los compuestos activos conocidos como cannabinoides, pero las proporciones de los dos cannabinoides principales en cada variedad generan efectos distintos tras su ingestión.

 

¿Son diferentes las distintas cepas de cannabis?

Los consumidores de cannabis han mantenido siempre que los diferentes tipos (cepas o variedades químicas) producen efectos distintos, tanto respecto a su psicoactividad como a sus propiedades terapéuticas. Las cepas suelen recibir las denominaciones de sátiva, índica, o híbrida. Sin embargo estas etiquetas son muy engañosas tal como se vienen aplicando en el mercado. Por contra, la comunidad científica ha solido centrarse en el tetrahidrocannabinol (THC) como la variable principal o la única importante.

Está claro que hasta hace muy poco, la crianza selectiva de cannabis para el mercado del ocio y el medicinal ha dado lugar a cannabis con predominio de THC excluyendo otros cannabinoides. Algunos investigadores han hecho hincapié en la importancia de los otros componentes como importantes moduladores de los efectos del cannabis, especialmente los terpenoides, compuestos aromáticos del cannabis que, al igual que los cannabinoides, son producidos en los tricomas glandulares (McPartland & Russo, 2001, Russo 2011).

 

¿Interacciona el cannabis o el THC con algún medicamento empleado en el tratamiento de otras enfermedades?

 

Aunque el uso médico de la marihuana no está aprobada oficialmente, se ha utilizado de forma empírica para tratar diversos trastornos, tales como las náusea y vómitos asociados a la quimioterapia del cáncer, la pérdida de peso asociada al SIDA, y la espasticidad de determinadas enfermedades neurológicas.

En todos los casos se ha empleado junto a otros medicamentos, no describiéndose hasta la fecha ninguna interacción adversa en el uso de dicha asociación. Sin embargo esto no refleja la situación real, pues a menos que uno busque algo no es probable encontrarlo (…) La literatura publicada, por lo menos en cuanto a estudios con seres humanos se refiere, no dice mucho acerca de este tema.

Este silencio generalmente indica que no se ha producido ninguna interacción significativa en el uso humano cotidiano con respecto a estudios experimentales (…) Una de las aplicaciones terapéuticas más razonables de la marihuana y del THC ha sido mejorar las náusea y vómitos asociados a la quimioterapia del cáncer. Así, los cannabinoides se utilizarán simultáneamente con muchos medicamentos altamente tóxicas para tratar el cáncer (…) En ninguno de los estudios con THC o marihuana en pacientes que eran tratados al mismo tiempo con quimioterapia para el cáncer se ha detectado un aumento de la toxicidad de dichos fármacos anti-neoplásicos.

 

Usos terapéuticos

 

No obstante, la ausencia de tales informes puede significar que no se hizo ninguna tentativa de buscarlos, por lo que se deben continuar realizando estudios en este sentido. Una situación parecida es la que ocurre en el uso terapéutico de THC oral para el tratamiento de la pérdida de peso asociada al SIDA (…) El THC y la marihuana han sido utilizados para el tratamiento de la espasticidad asociada a determinados desórdenes neurológicos, tales como la esclerosis múltiple y las lesiones de la médula espinal.

Puesto que el THC se puede agregar a una terapia con relajantes musculares, sería interesante saber si dicha asociación pudiera ser peligrosa. En un estudio animal en el cual se utilizó el THC junto a relajantes musculares, se demostró que aumentaba el efecto deseado de este grupo de medicamentos. Este es un caso en el que la interacción puede ser beneficiosa.

 

El cannabis, ¿provoca ansiedad, la reduce o provoca ambos efectos?

 

Aunque el efecto más frecuente tras fumar marihuana es la euforia, pueden aparecer reacciones adversas del humor, que son más frecuentes entre consumidores noveles tras altas dosis. Generalmente ceden pasadas unas horas y responden bien tranquilizando y asesorando a quien lo padece.

Las reacciones indeseables más frecuentes son la ansiedad y la paranoia; también pueden presentarse otras como pánico, depresión, disforia, despersonalización, delirios, despersonalización, ilusiones y alucinaciones.

El «subidón» asociado al consumo de marihuana no suele estar considerado como efecto terapéutico. Pero la mejora del ánimo, la reducción de la ansiedad y la moderada sedación pueden ser efectos médicos buscados en aquellos pacientes que sufran conjuntamente de dolor y de ansiedad. De este modo, aunque los efectos psicológicos de la marihuana solo son efectos secundarios, pueden contribuir al alivio de otros síntomas.

 

¿Durante cuánto tiempo se puede detectar el THC y sus metabolitos en sangre?

Con las pruebas habituales se pueden detectar en sangre valores a partir de 0’5 nanogramos por mililitro (ng/ml) de THC y 0’5 ng/ml de su metabolito el THC-COOH. El tiempo en que los valores de éstos caen por debajo del límite de detección varía considerablemente, incluso cuando se ha consumido la misma cantidad de THC.

Después de fumar un cigarro de cannabis de dosis baja (unos 16 mg de THC) el límite de detección de 0’5 ng/ml de THC en plasma se alarga hasta pasadas de media 7’2 horas (rango: 3-12 horas) y tras uno de dosis alta (unos 34 mg de THC) se detecta concentración de 0’5 ng/ml de THC hasta las 12’5 horas (rango: 6-27 horas).

El metabolito THC-COOH se detecta durante un tiempo considerablemente mayor, hasta 3’5 días (rango: 2-7) después de una dosis baja y hasta 6’3 (rango 3-7) después de fumar uno de dosis muy alta. La vida media de eliminación del plasma de los metabolitos del THC es más larga que la del THC. Con el consumo regular, el THC-COOH se puede detectar en plasma después de varias semanas tras el último consumo.

 

¿Qué es el Sistema Endógeno Cannabinoide?

 

Un cannabinoide es un compuesto químico perteneciente al grupo de los terpenofenoles y que activa los receptores cannabinoides en el organismo humano. La forma plural cannabinoides originalmente aludía al particular grupo de metabolitos secundarios encontrados en la planta de cannabis, responsable de los efectos farmacológicos característicos de la planta.

historia del cannabis-sistema endocannabinoide

Actualmente, se reconocen tres tipos generales de cannabinoides: los cannabinoides herbarios o fitocannabinoides sintetizados naturalmente por la planta de cannabis; los cannabinoides endógenos, producidos por organismos animales y por el cuerpo humano (e.g., anandamidas.); y los cannabinoides sintéticos, compuestos similares generados en laboratorio.

Uno de los cannabinoides más conocidos es el THC (tetrahidrocannabinol), ingrediente psicoactivo de la marihuana. Sin embargo, la medicina institucional se ha interesado últimamente por otros cannabinoides menos renombrados, dotados de propiedades analgésicas únicas, que están siendo intensamente investigados.

Los cannabinoides actúan a través de dos tipos de receptores, los CB1 que se encuentran en el sistema nervioso central y en los sistemas reproductivo, digestivo e inmune y los CB2 que se encuentran en tejidos periféricos como pulmón, bazo y testículos, así como en algunas células del sistema inmune como los monocitos y los macrófagos y recientemente se ha demostrado que se encuentran también en el sistema nervioso central a pesar de que antes se pensaba que no era así.

El receptor transmembrana CB1 estaría asociado a las GPi (proteínas G inhibitorias) y al activarse se produciría un bloqueo de la entrada de calcio hacia las células así como la inhibición de la adenilato ciclasa con la consecuente disminución de la concentración intracelular de AMPc (una molécula que funciona como señalizadora o segundo mensajero en distintas vías enzimáticas intracelulares). Los receptores CB2 aparentemente actúan de forma muy parecida a los CB1.

Entre los usos terapéuticos de los cannabinoides se mencionan el tratamiento del glaucoma, de los vómitos inducidos por quimioterapia y como analgésico en el tratamiento del cáncer y de la esclerosis múltiple.

Los compañeros de Smoking Map son conocedores de la complejidad del sistema endocannabinoide. Es gratificante e interesante documentarse sobre el sistema endocannabinoide.

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